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domingo, 12 de abril de 2015

Receta Red Velvet

Red Velvet



Bueno pues esta semana y con la intención de seguir endulzando la vida pese a algunos malos tragos de los últimos días… Os presento este fabuloso manjar la “Red Velvet”

"Una tarta con una delicadeza, dulzura y sutilidad única; como la que despertabas cada mañana con tus palabras y tu mirada. Allí donde estés esta tarta va por ti "113". D.E.P



Ideal para el café y la merienda!
Su historia hace  referencia a James Beard en 1972 que en American Cookery2 describe tres pasteles de terciopelo rojo que varían en la cantidad de manteca y mantequilla. Todos utilizan colorante rojo, pero la reacción del vinagre ácido y el suero de leche tiende a revelar mejor las antocianinas en el cacao. Mientras que los alimentos estaban racionados durante la Primera Guerra Mundial, los panaderos solían usar remolacha hervida para mejorar el color de sus pasteles.

En Canadá el pastel era muy conocido en los restaurantes y pastelerías del departamento de Eaton's en la década de 1940 y 1950.

Pero aquí en pleo S.XXI os traigo la receta que os hará sucumbir de puro placer y dulce terciopelo rojo!

Ingredientes para la masa: (ojo usé dos moldes uno de 18cms y otro de 12cms)


  • 220g de mantequilla sin sal
  • 600g de azúcar
  • 4 huevos M
  • 4 cucharadas de cacao en polvo (sin azúcar, estilo Valor).
  • 2 cucharaditas de esencia de vainilla.
  • 480ml de Buttermilk ( si no la encontrais podéis usar el jugo de un limón y verterlo sobre la leche, dejais esperar unos 5 minutos y veréis como empieza a cuajarse la leche, ya teneis lista vuestra Buttermilk!)
  • 600gr de harina.
  • 2 cucharaditas de bicarbonato
  • 4 cucharaditas de vinagre de vino blanco.
  • 1 cucharadita de colorante en pasta o gel rojo. (Wiltton) [No sirve colorante liquido]



 Para el glaseado (Chessecream):
  • 600gr de azúcar glass extrafino o azúcar ICING de venta en tiendas especializadas* (*Manenas en BCN)
  • 250gr de mantequilla sin sal a punto pomada.
  • 250gr de queso fresco tipo Philadelphia. (Escurrimos el agua que a veces lleva, no nos interesa).
  • 4 cucharaditas de esencia de vainilla concentrada.






Elaboración:

Ponemos en nuestra batidora la mantequilla a punto pomada y el azúcar y con las varillas empezamos a batir hasta que integre todo bien. Si tenemos un robot será mucho más fácil la tarea. Deberá quedar una mezcla homogénea y blanquita.

Una vez bien integrado el azúcar con la mantequilla y sin dejar de batir incorporaremos uno a uno los huevos. (Importante: hasta que cada huevo no se halla incorporado a la mezcla no añadamos el próximo ya que puede cortarse la masa!!). Posteriormente añadimos la esencia de vainilla.

Una vez tengamos nuestra masa bien homogenizada es el momento de mezclar en otro bol la harina y el cacao en polvo. Echaremos a nuestra masa una parte (previamente tamizada) y la integraremos poco a poco. Una vez esté bien incorporada, añadiremos la buttermilk que ya tendremos preparada y seguimos removiendo para que se incorpore bien. Si teneis un robot podéis poner el accesorio con forma de K para este proceso. Una vez esté todo bien integrado tamizamos el resto de harina y cacao y añadimos a nuestra masa; mezclamos bien (ojo sin pasarse de vueltas que no queremos desarrollar el gluten) sólo hasta que no queden grumos…

Y ahora es el momento en el que añadiremos el colorante, si veis que con una cucharadita no queda el rojo muy potente después de mezclar bien podéis echar un poco más; se trata de conseguir el tono rojizo que más os guste!.

Una vez hecho esto en un vaso echamos el bicarbonato y el vinagre y una vez que la mezcla empiece a burbujear removemos y echamos a nuestra masa. (Este es el emulsionante que lleva nuestro bizcocho recordad que no lleva levadura!). Mezclamos un poco para que se integre bien y ya lo tenemos listo!.

Con el horno previamente precalentado a 170º arriba y abajo, tan sólo nos queda disponer la masa en los moldes previamente engrasados y hornear alrededor de 50 min. A partir de ahí controlad pinchando con una puntillita si está cocido etc. También recordadel truco que os expliqué en el anterior post dejo aquí el enlace sobre el papelde aluminio para que no se os queme!.

Una vez horneado dejamos enfriar y posteriormente desmoldamos. Una vez esté bien frio lo partimos en capas (yo hice dos) y lo untamos con un poco de almibar (50% agua 50% azúcar llevado a ebullición y dejado enfriar previamente). Esto le dará mayor untuosidad y evitará que se nos resequen nuestros discos de bizcocho.

Preparación del glaseado:

No os asustéis, parece que el mundo de las buttercreams y los cheessecreams dan miedo pero os aseguro que si seguís la receta a pies juntillas no os dará ningún problema.

Empezaremos batiendo con nuestra batidora eléctrica de varillas o robot con la pala de K o varillas la mantequilla que debe estar en  punto pomada (nunca la echéis derretida! Ni dura de la nevera!). Dejaremos batir unos 4 o 5 min. Hasta que vaya perdiendo ese tono amarillento y empiece a quedar más cremosa. Si tenemos un robot de vez en cuando con ayuda de una paleta id bajando la que se queda por los bordes y seguid batiendo.

Una vez hecho esto añadimos el azúcar glass extrafino o Icing tamizado! Y seguimos batiendo hasta que quede bien incorporado y la textura sea como la de un helado, cremosa y suave… Una vez esté bien homogenizada la mezcla y con el queso de untar bien frio de la nevera y escurrido lo echamos mientras seguimos batiendo a nuestra mezcla, junto con la esencia de vainilla o de lo que queráis ( a mi personalmente la vainilla me encanta)… y batimos durante unos 5 min…
Ya tenemos nuestra chessecream solucionada!

Ahora cogemos nuestro Red Velvet y  rellenaremos con una manga los discos de bizcocho con chessecream. Taparemos con las otras mitades y con dos cucharadas de crema y con la ayuda de nuestra espátula empezaremos a cubrir una fina capa de nuestro frosting por toda la superficie y contornos del pastel. ¿Para qué lo hacemos? para evitar que las migas se nos vayan esparciendo y para fijarlas sobre todo!, además le damos una primera capa ya que darle el resultado final con una capa sería muy complicado. Bien ahora lo dejamos en la nevera unos 30-60 minutos (si tenéis porta tartas dejarlo bien cerradito en él) y pasado este tiempo que la fina capa ya habrá endurecido un poquito seguimos con otra capa de nuestra chessecream hasta conseguir una capa uniforme y lo más lisa posible, o irregular si qereis darle un toque más rustico! aquí la imaginación de cada uno es libre! también podéis hacer flores con la manga o lo que queráis!

Yo la decoré con unas figuritas y lazos con fondant que destacan muy bien sobre el chessecream en blanco y el resultado es el que podéis ver!

TRUCO: Si os queda muy blandita porque en vuestra cocina hace mucho calor no pasa nada! No la tiréis ni nada eh!, ponéis un poco de papel fil a pelo, es decir pegando a la crema para que no le toque el aire y la ponéis un poco en el frigorífico. Al rato le dais un pequeño meneo con la mezcladora y ya la teneis lista para rellenar la manga pastelera y cubrir vuestra red velvet, o cupcakes!

Aquí os dejo unas fotos de mi Red Velvet! Espero vuestros comentarios y preguntas! Un abrazo!